Nota informativa sobre la aprobación del desvío de camiones de la N-340 a la AP-7

El RACC celebra el anuncio del Ministerio de Fomento de llevar a cabo el desvío a la AP-7 de los camiones que circulan por la N-340 en Tarragona y Castellón, pero lamenta el tiempo perdido y el dolor de las familias de las 114 personas que han muerto en accidentes de tráfico en esta carretera desde 2010.

31/08/2018


Objetivos

En una nota informativa, el RACC recuerda que, solo desde 2010, la N-340 en las provincias de Tarragona y Barcelona ha acumulado 114 víctimas mortales. El Club cifra en 26,2 millones de euros anuales (media 2014-2016) el coste social de estos accidentes de tráfico. En este sentido, a lo largo de sus 169 km que transcurren en Catalunya, la N-340 genera cada año un coste social de accidentalidad de 155.000 euros por quilómetro (gastos médicos, pérdida de productividad, etc.).

Ante la alarmante situación, el RACC ha trabajado durante casi cuatro años para solucionar la situación de la N-340, tal y como ya hizo su día con la N-II a las comarcas de Girona. Para ello, ha puesto sobre la mesa la fórmula de desvío de los vehículos pesados por carreteras más seguras, que ha desarrollado en diversos informes enviados a las administraciones responsables.

Conclusiones

Ante el anuncio de Fomento, el Club celebra que finalmente se haga el desvío en la AP-7 de los camiones que circulan por la N-340. El RACC está seguro que la medida, que ha contado con el impulso de la Generalitat de Cataluña y de muchos municipios de esta zona, contribuirá de manera importante a la reducción de la mortalidad en una carretera con uno de los historiales más negros de accidentes de tráfico de nuestro país.

El presidente del Club, Josep Mateu, ha declarado que “estamos satisfechos de que finalmente se lleve a cabo el desvío de los camiones de la N-340, porque estamos convencidos de que el tráfico de los vehículos pesados es más seguro si circula por las vías mejor dotadas en términos de seguridad vial, como son las autopistas”. 

Al mismo tiempo, el RACC lamenta el tiempo perdido y el dolor de las familias de las personas fallecidas en accidentes de tráfico en esta carretera desde el año 2010. En este sentido, Josep Mateu señala que “si bien la medida es buena, el tiempo que se ha tardado para aplicarla ha sido intolerablemente largo y como sociedad no podemos permitir que las decisiones que contribuyen a reducir las víctimas mortales se demoren en el tiempo de esta forma, como ha ocurrido con la N-340”.