Informe. Balance de siniestralidad verano de 2022

Los datos de siniestralidad de los meses de julio y agosto confirman el preocupante incremento de las cifras de la siniestralidad en carretera. Los datos acumulados hasta el 31 de agosto registran 693 accidentes de tráfico en los que han muerto 753 personas, un incremento del 6,4% respecto a los datos de 2019. El informe también actualiza las cifras de siniestralidad en la AP-7 en Cataluña.

19/09/2022

Esta nueva edición del balance de siniestralidad toma 2019 como principal año de referencia, último año de normalidad en la movilidad antes de la pandemia. Debe tenerse en cuenta que el estado de alarma, con las restricciones de movilidad correspondientes, no se levantó hasta el 8 de mayo de 2021 y, en consecuencia, no es un año estrictamente comparable con el actual.

Siniestralidad en las carreteras españolas

Durante los meses de julio y agosto murieron en las carreteras españolas 225 personas, 10 más que en 2019 (un 4,7% más). No puede atribuirse este incremento únicamente al aumento de tráfico (un 2,4% más de desplazamientos de largo recorrido) sino que deben tenerse en cuenta otros factores: distracciones, exceso de velocidad, consumo de bebidas alcohólicas…, y también carencias en las infraestructuras.

Las cifras acumuladas en los ocho primeros meses del año sitúan la perspectiva de finalizar el año con unos datos no demasiado favorables en cuanto al número de víctimas mortales y alejadas del objetivo europeo, siempre en el horizonte, de reducción en un 50% para 2030.

El caso de la AP-7 en Cataluña

En Cataluña, a diferencia del acumulado en el conjunto de España, el verano ha comportado un menor número de víctimas mortales que en 2019. En total, durante los meses de julio y agosto ha habido 34 víctimas mortales, 6 menos que en los mismos meses de 2019. Esto ha situado al total de víctimas acumuladas el 31 de agosto en 115, frente a las 122 de hace tres años. Una reducción de casi el 6%.

Sin embargo, buena parte de estos accidentes se han acabado concentrando en la AP-7, vía en la que se ha producido el 17,4% de las víctimas mortales y que sigue siendo la carretera que encabeza el ranking en Cataluña. Si añadimos aquellas autopistas en las que se liberó el peaje, el dato sube hasta el 21,7%.

Conclusiones

Ante los datos de siniestralidad registrados en lo que llevamos de 2022, el RACC insiste en la necesidad de detener la pérdida de vidas humanas derivadas del tráfico en las carreteras y recuerda que se necesitan más medidas para poder alcanzar la meta de los cero muertos en carretera en el año 2050.

El Club considera que cabe aplicar medidas ya propuestas anteriormente, como un plan específico de seguridad para motociclistas, un acceso gradual al permiso de conducir, una revisión a fondo del proceso formativo…, además de nuevas inversiones en infraestructuras que mejoren la seguridad vial y persistir en la concienciación y educación de las personas. En definitiva, es necesario realizar nuevos esfuerzos para revertir la situación actual y volver al camino de los descensos notables de la siniestralidad mortal.