Estudio. Práctica de running en Barcelona desde una perspectiva de género

El RACC y Zurich Seguros analizan la percepción de seguridad y las diferencias en los hábitos de mujeres y hombres cuando practican running en la capital catalana. El estudio concluye que un 19% de las mujeres ha sufrido acoso mientras practicaba running en Barcelona, más del doble que los hombres.

24/02/2022

Objetivos

Correr es un deporte que se ha popularizado y ha ganado adeptos en los últimos años gracias a la apuesta de la sociedad por tener una vida más saludable, además de la libertad y flexibilidad horaria que permite esta práctica. Con la pandemia, además, crece la concienciación por la salud personal, lo que repercute también en el incremento de personas que corren. La práctica de deporte en la vía pública está condicionada por el género, pero la tendencia del running se ha analizado poco desde esta perspectiva, a pesar de la existencia de notables diferencias entre hombres y mujeres cuando corren.

El RACC y la compañía aseguradora Zurich han elaborado este estudio con la voluntad de que sirva de referencia a las administraciones públicas y que se tenga en cuenta el género en la toma de decisiones a la hora de diseñar el espacio público. En definitiva, para contribuir a conseguir una planificación urbana y práctica deportiva sin prejuicios de género y que resulte segura para toda la población.

El estudio se ha elaborado a partir de más de 10.000 observaciones y la realización de más de 1.000 encuestas a corredores y corredoras en tres franjas diarias por la mañana, la tarde y la noche, en siete zonas de la ciudad (la avenida Diagonal, la avenida del Paral·lel, la Gran Vía, el Frente Marítimo, el parque de Montjuïc, el de la Ciutadella y Collserola).

Conclusiones

El estudio concluye principalmente que la práctica del running tiene un claro componente de género. Por ello, es necesario ser conscientes de esta situación y dar confianza a las mujeres mientras practican deporte en la calle.

Entre los datos recogidos por la encuesta destacan los siguientes:

  • Las situaciones violentas (físicas o verbales) se producen más en las calles mal iluminadas y con poca gente (38% en el caso de las mujeres y 29% en el de los hombres). El 56% de los episodios de acoso hacia las mujeres corredoras han sido al atardecer o por la noche.
  • El 19% de las mujeres afirma que podría abandonar la práctica del running como consecuencia de situaciones de acoso y agresiones vividas, frente a solo el 10% de los hombres.
  • La práctica totalidad de las mujeres (94%) toma medidas de seguridad personal como evitar vías mal iluminadas y solitarias, elegir franjas horarias con gente e ir acompañadas. El 74% de los hombres siguen también estas prácticas de protección.
  • Se observa que las mujeres suelen correr más en grupo que los hombres, sobre todo cuando anochece: el 67% de las corredoras practica este deporte acompañada en horas nocturnas, mientras que solo lo hace el 35% de los hombres.
  • Cuando anochece, aumenta la percepción de inseguridad en las 7 ubicaciones evaluadas. Por la noche, el parque de Montjuïc es la peor ubicación, según declara el 78% de las mujeres, que la consideran muy insegura. Collserola es el segundo sitio seleccionado como inseguro entre las mujeres (75%), mientras que para los hombres lo es el Parque de la Ciutadella (59%).

En cuanto a la evolución del hábito de la práctica del running, el estudio recoge que uno de cada cuatro runners actuales no corría antes de la Covid-19 y un 22% lo hace ahora más que antes. El 47% de los corredores y corredoras encuestados afirma que ahora les preocupa más su salud que antes de la pandemia.

Recomendaciones

El estudio presenta también una serie de recomendaciones a administraciones y runners.

A la administración pública: sería conveniente generar un modelo de ciudad que integre la perspectiva de género. Con este enfoque se crearían espacios más seguros y entornos más agradables y reconfortantes para las personas.

  • Fomentar la diversidad de actividades en la ciudad para que haya más vida en cualquier franja horaria y para que más personas hagan uso del espacio público.
  • Crear campañas de información para la seguridad personal y vial de los corredores en la ciudad sobre la importancia de los elementos reflectantes y las buenas prácticas a seguir para correr en la vía pública.
  • Analizar a fondo el espacio público (calles, parques, etc.) para identificar las actuaciones necesarias para mejorar la seguridad y eliminar los puntos negros:
    • Garantizar una correcta iluminación del espacio público (calles, parques, túneles) con una buena distribución estratégica de los elementos de alumbrado.
    • Mejorar las zonas con escasa visibilidad (escaleras, parques, zonas con arbustos, etc.).
    • Aumentar el número de semáforos con pulsador.
    • Intervenir periódicamente en las zonas abandonadas o en obras (cierre de solares y limpieza).
  • Fomentar la incorporación de mujeres en la toma de decisiones y en la redacción de documentos de planificación urbana.

A los runners:

  • No utilizar auriculares cuando se salga a correr de forma individual. Es mejor ser conscientes de lo que sucede alrededor.
  • Correr por zonas frecuentadas por otros corredores, peatones o vehículos.
  • Elegir una ruta conocida y con buena iluminación.
  • Informar a familiares o amigos del itinerario y horario de la práctica de running.
  • Utilizar dispositivos o apps de rastreo en directo para que alguien de nuestro entorno pueda ver nuestra localización y el progreso de la carrera.
  • Llevar ropa reflectante en lugares sin iluminación o con mucho tráfico de vehículos; es importante ser visibles.
  • En el ámbito urbano, correr por la acera, parques o espacios verdes. En el ámbito interurbano o rural, ir por el carril en el sentido que permita encontrarse los vehículos de cara.
  • Utilizar apps para correr en grupo, sobre todo si es en horas nocturnas.

El RACC y Zurich Seguros han analizado también la práctica del running desde una perspectiva de género en la ciudad de Madrid.
Ver estudio.